Esta reflexión le hará abrir los ojos a todos los que se conforman con un amor mediocre.
- “No puedo entender que finjas un amor que no existe, que pronuncies ‘te quieros’ vacíos, que regales besos huecos”.
No, no me pidas que te entienda, porque no puedo. No puedo entender que te obligues a soportar a alguien que te saca de quicio y fusila tu autoestima sólo porque no te aguantes a ti mismo, a tu propia y valiosa soledad. Esta sociedad basada en cánones decadentes e inverosímiles nos ha hecho creer que la soledad la carga el diablo, y que por tanto hay que sentir pena de aquéllos que están “solos”. Te daré un consejo de parte de Jean-Paul Sartre: “Si te sientes solo cuando estás solo, entonces es que estás en mala compañía”.















